¿Tienes dificultad para conciliar el sueño?, evita estos 8 malos hábitos

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Dormir es fundamental para la salud física y psicológica. Un sueño no reparador tiene consecuencias sociales y médicas importantes que nos afectan a todos por igual. Este puede verse interrumpido por causa de enfermedades, pero en la mayoría de los casos, responde a prácticas indebidas.

A continuación te brindamos una serie de ayudas para recuperar el sueño, ejemplificadas a través de 8 malos hábitos que, muchas veces sin saber, los repetimos, pero que debes evitar a toda costa, dentro o fuera de la cama, y sobre todo antes de irte a dormir.

Usar la cama para otras cosas

La cama se hizo para dormir y tener relaciones sexuales. Si la usas para cualquier otra actividad, como ver televisión, estudiar, trabajar en la computadora o comer, destruirás la asociación que nuestro cerebro hace entre ella y el sueño, y seguramente tendrás dificultades para descansar.

Comer pesado en la noche

Comer pesado, y además a altas horas de la noche, impacta sobre la presión arterial, acelera los ritmos cardiacos y ralentiza los procesos digestivos. Además induce al organismo a un estado de “alta alerta” que estimula la producción de adrenalina, lo cual aumenta el riesgo de sufrir accidentes cardiovasculares. Lo recomendable es comer avena, frutas o verduras sin almidón.

Fumar o beber antes de acostarte

Cuando fumamos cigarrillos y consumimos café o alcohol antes de irnos a dormir, estimulamos el sistema nervioso, y con ello, le estamos diciendo a nuestro organismo que no active el mecanismo del sueño. Hacer esto por la mañana es distinto, incluso recomendable, al menos con el café, porque nos hace “despertar” y estar activos.

Preocuparte demasiado en la cama

Es normal que, después de un largo y agitado día, al irte a la cama e intentar aquietar el cuerpo, la mente se ponga rebelde y comience a recordarte aquello que tienes pendiente y no has podido solucionar. Si le pones atención, el exceso de pensamientos ocupa tu mente y la satura. Controla esos pensamientos y posponlos para la mañana siguiente. Escribirlos en una libreta antes de irte a la cama hará que te liberes.

Ver constantemente el reloj

Como llevamos una vida tan acelerada, es normal despertarnos y observar el reloj, bien sea por la sensación de habernos quedado dormidos, o por la preocupación de que pase el tiempo y no podamos conciliar el sueño. Esto se incrementa cuando el reloj es digital. ¿Solución?, deja la alarma encendida y voltea el reloj hacia la pared. Seguramente sonará a la hora programada y lo escucharás.

Hacer ejercicios muy tarde

Realizar ejercicios a pocas horas antes de dormir puede sobreestimular el organismo y provocar insomnio, porque aumenta la frecuencia cardíaca y retrasa el inicio del sueño. Por el contrario, si te ejercitas mucho antes, la actividad física hará reducir el estrés y la ansiedad, y por tanto mejorarás la calidad del sueño por las noches.

Usar el móvil antes de dormir

Usar el móvil,  la tablet o la portatil para leer, jugar o navegar por internet antes de irse a dormir, provoca insomnio, ya que la exposición de los ojos a la emisión de luz de onda corta de estos artefactos altera el reloj biológico y los ritmos circadianos, lo cual reduce  en gran medida la producción de melatonina, hormona responsable del sueño.

Interrumpir los ciclos biológicos

Nuestro cerebro es una máquina perfecta, que se programa y desprograma con facilidad para funcionar. Si tienes una rutina diaria de acostarte y levantarte a la misma hora, cuando te vas a la cama él entiende que debe activar el sueño, y te hará despertar al día siguiente cuando reconozca el sonido de la alarma de tu reloj, o cuando calcule que ya es la hora de hacerte abrir los ojos. ¿Te han servido estas ayudas para recuperar el sueño?.